Mirá la economía del producto
La selección no debería empezar por el producto más vistoso. Empezá por precio, costo, comisión, logística, impuestos, promociones y otros costos relevantes.
Con esa base se puede calcular el margen por unidad, el ACOS de equilibrio y un ROAS objetivo compatible. Si el margen es desconocido, insuficiente o muy volátil, no es un buen candidato para escalar con pauta.
Confirmá stock y operación
Antes de impulsar demanda, revisá disponibilidad, reposición, precio, reputación y modalidad logística. Una campaña puede acelerar la demanda, pero no corrige una operación que no puede responder.
También conviene mirar devoluciones y reclamos. Si son altos, puede existir una brecha entre lo que la publicación promete y lo que el comprador recibe.
Detectá la duda que el contenido debe resolver
Revisá visitas, conversión, presión competitiva y el punto donde el SKU pierde oportunidad. La causa puede ser presupuesto, ranking, precio, ficha o falta de demanda; no son problemas intercambiables.
Priorizá los productos donde una demostración honesta pueda despejar una duda concreta —uso, tamaño, textura, compatibilidad o resultado— y reducir fricción antes de la compra.